El rey de las verbenas es gallego, tiene 16 años y una «app»: «Estoy obsesionado con este tipo de fiestas desde el 2019» Zappy permite a la gente joven descubrir nuevas orquestas y compartirlas con sus amigos gratis. La aplicación tiene un apartado especial para que comisiones y DJ´s suban el cartel de sus fiestas actualizado Los curiosos motes que tienen en ‘El Hormiguero’ a los concursantes de ‘Pasapalabra’ Shared words with años, este, nuevas, tiene, tipo Juan Ibáñez y Damián Mollá, las voces y marionetistas que están detrás de Trancas y Barrancas en el plató de El Hormiguero, terminaron este martes 4 de agosto su paso como invitados en Pasapalabra desvelando que son fieles seguidores

del concurso de Antena 3, hasta el punto de haberle puesto motes propios a sus concursantes. Además de ser compañeros de cadena de Roberto Leal, también son compañeros de productora, puesto que la empresa de Pablo Motos y Jorge Salvador está detrás de El desafío, programa que presenta con enorme éxito el sevillano, por eso la relación con el concurso cultural es enorme y los madrileños son invitados habituales en cada temporada para ayudar a los concursantes. Que Javier y David se hayan asentado ha provocado que hasta ellos, con su habitual humor, ya tengan motes y chistes sobre ellos. Los concursantes deben acostumbrarse a este tipo de cosas, un pequeño peaje por la fama de aparecer cada ta

rde ante millones de personas. «Amenábar» y «Jimmy Neutrón»: los apodos que sorprendieron en plató Una vez que se sabía que Javier y David estarían sin problemas en el programa, sin tener que pasar por el riesgo de la ‘Silla azul’, Roberto Leal quiso saber cómo son las horas previas al comienzo de El Hormiguero. Roberto ha pasado por el show de Trancas y Barrancas en varias ocasiones y ha podido ver cómo es la tensión, pero también los momentos más relajados. Damián confesaba que muchos días ven Pasapalabra, puesto que si las cosas van bien, tienen tiempo de verlo tras el ensayo general que Motos y su equipo hacen. Según ha contado, tienen «un cuartito» en el que pueden ver la tele, aunque s