La selección de Egipto consiguió un hito histórico en el Mundial 2026 al superar a Australia en la tanda de penaltis (4-2) después de un intenso partido de dieciseisavos de final que terminó sin goles en el tiempo reglamentario y la prórroga. El encuentro, disputado en Dallas, marcó la primera vez que los «Faraones» ganan una eliminatoria en la historia de la Copa del Mundo, un logro que los coloca en los octavos de final del torneo.
El partido comenzó con un ritmo cauteloso por parte de ambos equipos, que llegaron a esta fase como segundos de sus respectivos grupos. Australia, que suma su quinta presencia consecutiva en un Mundial, nunca había superado una eliminatoria en su historia, mientras que Egipto buscaba romper una racha de malos resultados en el torneo, donde su mejor actuación previa había sido la fase de grupos en Rusia 2018, con tres derrotas. La igualdad fue la tónica dominante durante los 120 minutos, con pocas ocasiones claras de gol y una defensa sólida por parte de ambos conjuntos.
Egipto, liderado por su estrella Mo Salah, mostró un juego más ofensivo en la prórroga, especialmente tras la entrada del oviedista Hassan, que revolucionó el ataque con su velocidad y desborde. Sin embargo, la defensa australiana, encabezada por Harry Souttar, logró despejar el peligro en varias ocasiones, incluyendo un bloqueo salvador ante un disparo de Hassan y otro de Trezeguet. Australia también tuvo sus oportunidades, pero la falta de puntería y la buena actuación del portero egipcio Shobeir mantuvieron el marcador en cero.
La tanda de penaltis comenzó de manera desfavorable para Australia, cuando Harry Souttar envió su disparo por encima del travesaño. Egipto, por su parte, no falló ninguno de sus lanzamientos, con aciertos de Rabia, Salah —quien ejecutó un penalti a lo panenka— y Abdelmaguid, quien anotó el tanto decisivo. Australia solo pudo convertir dos de sus cuatro intentos, mientras que Egipto mostró una precisión perfecta desde los once metros.
El triunfo representa un cambio de guion para Egipto, que en esta edición del Mundial ha estrenado su casillero de victorias, ha superado por primera vez la fase de grupos y ahora ha logrado avanzar en el torneo. A pesar de no contar con un Salah estelar en su mejor nivel, el equipo africano ha demostrado solidez y capacidad para competir en los momentos decisivos. Australia, por su parte, se despide del torneo con la frustración de no haber podido superar una eliminatoria, una barrera que sigue sin poder romper en su historia mundialista.
Con este resultado, Egipto se medirá en los octavos de final al ganador del partido entre Argentina y Cabo Verde, que se disputará en la madrugada. El equipo egipcio buscará seguir haciendo historia y alcanzar los cuartos de final por primera vez. La victoria en penaltis, la tercera en lo que va de Mundial en esta fase, deja claro que el torneo está lleno de sorpresas y que Egipto es un rival a tener en cuenta en las siguientes rondas.
El partido también dejó imágenes curiosas, como la de los jugadores egipcios analizando en el banquillo los penaltis del portero australiano Matthew Ryan, incluyendo un lanzamiento de Mbappé ante el Levante. Ryan, portero del Levante, fue el elegido por el seleccionador australiano Popovic para la tanda, pero no pudo evitar la derrota de su equipo.
